Veinte años han pasado desde que Elizabeth Taylor dijo: “Dios
estará contento de tener un ángel como Audrey con Él”. A pesar de los
años que han pasado no hay un solo día en el que nadie se acuerde de esta gran
mujer, ya sea por su trabajo como actriz o por su labor humanitaria con los más
desfavorecidos junto con UNICEF.
Durante su carrera, Audrey Hepburn, brillo con estrella
propia. Lejos de los excesos de la moda, con sencillez, sin extravagancias
seria capaz de seguir marcando moda entre jóvenes y mayores, siendo una fuente
inagotable de inspiración. Según ella: “Nunca he pensado en mi como un icono. ¿Qué
tiene la gente en la cabeza que no tengo yo? Solo hago lo mío”.
31 películas, 32 premios y otras 25 nominaciones. Películas
con las que varias generaciones hemos crecido desayunando en Tiffany’s, con una
cara de ángel, deseando ir de vacaciones a Roma, y al final del día riendo en
el Paraíso. El trabajo duro no le daba miedo, luchar por causas como los niños,
el sida y la malnutrición, a pesar de lo delicado de su salud, no dejo de hacer
lo que sentía en su corazón por lo que las leyes de la medicina le obligasen. Hoy
y siempre, será un ejemplo de entereza para todos.


