Ayer, la luz del sol empezó a cambiar. Como mi madre y mi padre siempre dicen, ya queda poco para sacar la bolsa de la piscina. ¡Y ya tengo unas ganas! Ponerme unas sandalias, olvidarme de abrigos, guantes, y bufandas.
Esta canción es de cuando acabé el instituto. En la selectividad con algunos amigos la poníamos en mi rustico iPod Shuffle que solo tenía medio giga de memoria, y obviamente todavía no tenía altavoz. Estuvimos tirados en una campa escuchando esta canción entre otras mientras que preparábamos el examen de filo o historia, yo elegí filo y me toco Nietzche.
Naive, puede que fuéramos como esos cuadros de Rockwell en los que las caras de los niños son sonrosadas y regalan a la profesora una manzana. Puede que fuéramos inocentes en pensar que lo difícil ya había pasado. Pero creo que es como la mítica frase que dice: “lo lograron porque no sabían que era imposible”.Esta canción me hace pensar que queda poco para el verano y sacar la ropa más veraniega del armario, ¿no estamos en primavera según las tiendas? Ya solo queda que el tiempo lo diga. Os deja con Naive de The kooks.