A veces me hace gracia pararme a mirar los carteles de alguna campaña de moda, los vestidos, las combinaciones, las posturas y las escenas suelen ser de lo más irreales.
A su vez, aunque esas imágenes no se den en el día a día nos sirven de inspiración. Son capaces de mostrarnos la belleza de un lugar mundano y transportarnos a lugares de lo más bucólicos.


