Últimamente, desde que estoy de prácticas no me quito los vaqueros. El lugar en el que estoy, la gente viste muy desenfada. De hecho he visto hasta uno que venía a trabajar heavy con el pelo muy largo y ropa de cuero, como si acabase de dejar su Harley Davidson en el aparcamiento. En cuanto a las marcas para los vaqueros depende de cada cual, hay quien prefiere los de Levi’s, otros los de Seven, pero al final todas las marcas tienen algun vaquero que ofrecer, y aunque he usado muchos y muchas marcas, me quedo con los de Hollister y los de American Eagle Outfitters, son para mi los más cómodos. Muchas famosas son las que se dejan ver con esta prenda tan cómoda, y no por eso se las considera con menos estilo, ya que en definitiva depende de cómo los combines, quedarán de una manera u otra y no por ello menos original o sofisticada.
Cada mañana cojo el bus, en el cual tardo más menos una hora. Esa es una de las razones por las que me gusta ir cómoda, y unos vaqueros son una apuesta segura. A las mañanas, a eso de las 6:00 me levanto, cojo unos vaqueros que combinan con todo, desde una camisa o una blusa hasta una camiseta. Son diferentes posibilidades que según el día y las necesidades queda muy bien, y a esas horas en las que todavía estoy más cerca de zombie que de persona no corro el riesgo de romper todos los pares de medias inimaginables. No se a vosotras, pero a mi cuando más se me rompen es cuando me las voy a poner, no lo entiendo la verdad.
En cuanto al calzado ocurre lo mismo, un vaquero combina de maravilla con unas converse o con unas zapatillas, unas bailarinas o unos zapatos cerrados, unos mocasines, unas flip flops o unas sandalias, unas botas para los fríos y por supuesto unos tacones. Los complementos siguen la misma línea, puedes ir más elegante o más deportiva, más vaquera o más hippy, más roquera o más clásica. Como siempre el límite lo ponemos nosotras. Cada vez que me pongo unos vaqueros, parecen distintos. El simple hecho de cambiar los complementos hace mucho. A mi me encanta combinarlos con bolsos de piel, un Michael Kors of course, un Kate Spade o un día de lo más normal con un pliable de Longchamp que tanto me gusta. Pero si es verano, lo más probable es que use uno de Hollister o Abercrombie & Fitch, porque me pasare por la playa y dentro irá mi toalla y mi crema de sol y un cambio de ropa, porque con la arena no me apetecerá ponérmelo. Un sombrero, unas gafas de sol, un recogido o el pelo suelto, unos pendientes largos, un collar vintage, unos mocasines, con o sin calcetines, una chaqueta o blazer, un abrigo o un hoddie, una capa, un poncho, una diadema, una camisa, unas converse, un bolso… Podría seguir, pero creo que no nos daría tiempo a mencionar todas las posibilidades.

