Mostrando entradas con la etiqueta candem. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta candem. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de noviembre de 2015

I love London!


Desde pequeña Londres ha sido una ciudad que me ha alucinado, todavía me acuerdo de los paseos con cara de frío que me daba con mis padres por Regent Street en busca de un Barbour para mi padre que le sentaría tan bien. Recuerdo ir a alguna pastelería en la que tomaría un chocolate caliente belga o francés acompañado de unas pastas mientras que mi madre elegiría una taza de su té favorito.


Un día me doy cuenta de que estoy viviendo en Londres, paseando por las calles, corriendo por Saint James; estoy tomando algo en un pub después de haber estado de tiendas por Carnaby Street, porque es la calle en la que pierdes el tiempo porque Regent street es demasiado cara; desde The Kooples, Monky, Liberty y alguna tienda de diseño entre otros hacen que pierda la cabeza.



Me doy cuenta de que bien puedo vivir sin salón, porque en cuanto que tengo una oportunidad me voy a la National Gallery a ver la sala de los impresionistas a ver ese cuadro maravilloso de Sisley, pero el que de verdad me quita la respiración es ese cuadro de Monnet, en el que parece que los nenúfares van a salir del lienzo y las hojas del sauce del otro cuadro se mecen con la brisa del viento que surge en mi mente como si estuviera en la más moderna de las salas de cine IMAX.


Noto que estoy en Londres, el fin de semana pasado salí por Shoreditch y fui a ver una exposición de fotografía que me conmovió e inspiró pero, por desgracia, me dejé la cámara de fotos en casa y me tuve que conformar con el móvil en el que me quedaba poca memoria, porque no quiero borrar esas maravillosas fotos que aprovecho a ver en cualquier ocasión.



Aunque estoy viviendo "a todo lujo", como dicen en casa, me doy cuenta de que hay momentos que te gustaría compartirlos con quien no es posible y puede que haga que ese día de lluvia elija ir a esa librería. Esa que tiene la cafetería tan agradable en la que puedes revisar diferentes libros; y elija esos libros que sobre Londres para que cuando salga el sol tenga una lista interminable con sitios que visitar y crear nuevos recuerdos. 



Porque noto de que estoy creando momentos inolvidables, voy a charlas de Bernanke, a ver como Kylie Minogue enciende las luces de Oxford Street de Navidad, voy de paseo por Jubilee Gardens y me cruzo con la actriz que hizo de Luna Lovegood en Harry Potter y una mañana cualquiera voy a visitar el ayuntamiento de Londres a ver a Boris Johnson contestar unas preguntas.

En definitiva, Londres mola y no quiero que se termine mi estancia en esta ciudad que es alucinante, donde la universidad es un lugar estimulante intelectualmente y tengo mil cosas por hacer.

viernes, 10 de julio de 2015

Because you're all I ever longed for...

El cabello desordenado con una corona de flores comprada en otro momento y tiempo en Candem; mientras que te tapa la cara con destellos dorados de tu pelo por la influencia de ese sol color melocotón estival. Esos anillos que compraste en un pack en una tienda para lucirlos como una estrella de la música.

Esos puestos de camisetas, chapas, merchandising de los grupos que tocan. Stands en los que te venden zapatillas y playeras y te regalan waffles. Promociones de coches y karaokes para que nadie más que tu sea la estrella del festival. Porque en ese momento te sientes como una super estrella en cualquier photocall que tienen preparado y tu estás lista para posar y reírte.

Esa pizza que comiste entre dos conciertos mientras que te reías de algo que unos chicos ingleses o de cualquier nacionalidad te contaban, completamente inverosímil con la idea de hacerte reír y que pensases lo geniales que eran; y dirigirte hacia el siguiente concierto de ese grupo mítico que suena en tu playlist favorita.

Pero lo mejor todavía esta por llegar; queda todavía el mejor de los conciertos, el cabeza de cartel. Porque son los Mumford & Sons, y Marcus Mumford y su banda va a hacer que te enamores y recuerdes esa noche para siempre. Ese primer momento en el que las luces del escenario se enciende y suena la primera nota, y no es más que Snake Eyes y empiezas a cantar a todo pulmón; sabes que mañana tienes boletos de estar afónica, pero no importa; cantas y bailas en el reducido espacio que tienes frente al escenario.

En ese momento sucede todo, suena esa canción: la del concierto esperado, la del grupo adorado y justo durante el solo de guitarra todo encajaba. Es la última hora del día, detrás del escenario el sol se estaba poniendo, bailabas a la vez que el bajo de tu vestido ondeaba. Porque es ese el momento es en el que las películas empiezan y estás por convertirte en la actriz protagonista.



link within

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...