Al fin buenas noticias, ¡ya es fin de semana! Noto la emoción
por todas partes, parece que hasta el cielo se ha decidido a dejar un ratito al
sol y que pare un poco esta lluvia, y también las ciclo génesis. Muchos son los
planes que reservamos a estos dos días y medio. Puede que ir con amigos,
descansar, preparar una cena, ir de compras, hacer una mudanza, algunos también
aprovechan para ir a clase…
Los fines de semana, tenemos que aprovechar para descansar y
para que nuestra alma se inspire, con arte, con cine, con música. Después de lo
duras que son las semanas, conviene que nuestro espíritu se evada, que sea
capaz de captar la belleza que nos rodea. Puede que una pequeña excursión a un
lugar idílico sirva, dejar el ruido de la ciudad. También es ideal aprovechar
para ir a ver la última exposición del museo de cerca de casa. También otro
plan puede ser ir a un concierto.
También es un buen momento para compartir una tarde de
chicas, compartir secretos de belleza, una mascarilla, unas películas de esas
que no nos aburrimos nunca de ver como: Planes de Boda, Algo para recordar, 27
vestidos, Desayuno con Diamantes o una de las favoritas que comparto con mi
hermana, La Taberna del Irlandés. Ya el lunes volveremos al ritmo desenfrenado
que gira el mundo, de mientras, ¡Disfrutad!
Aloha! Po'alima Hemolele! (Feliz Viernes)¡Por fin! ya pensaba que se me estaba resistiendo esta semana. Por aquí no para de llover, y la primavera parece que no llega, excepto porque los árboles están en flor y porque el calendario nos lo dice. Muy imprudentemente, hace un par de semanas guarde casi todos mis abrigos, y las temperaturas desde ese momento han ido en picado. Mañana, visitadme y veréis cual es la sorpresa que os anunciaba el otro día, espero que os guste.
Me encantan las falditas con flores hawaianas, pero cuando tenía 14 años me horrorizaban, me parecía que estaban sacadas de una mala película de los años 80-90, no me convencía nada, solo me gustaban para los pareos, era el único lugar en el que me gustaba verlas. No obstante, desde hace un tiempito ya, me parece que son básicos de verano, y hay que reconocer que la combinación de colore que se suelen hacer suelen ser maravillosas. Mezclas de rosas, con amarillos, azules, verdes, rojos y cualquier otro que se os pueda ocurrir. Muchas veces pensamos que el traje típico son esas faldas de paja pero en realidad hay otro tipo, unos vestidos que los hacen con esas telas de colores tan brillantes, y con estampados tan alegres que es una maravilla.
Para que veáis la moda hawaiana este verano también viene en las pasarelas, para muestra un botón, Blumarine, me encanta como han jugado con las pulseras y las sandalias, son una maravilla, sin contar que se puede introducir todos esos estampados maravillosos en nuestro día a día.
Ahora que llega el verano, toca el momento de sacar la ropa que tenemos bien guardadita (aunque aquí no sé cuando de verdad tendré la oportunidad de poder usarla). Pienso que las flores hawaianas como la plumeria y el hibiscus son preciosas, y más cuando las tienes al natural y perfuman todo.
En mi estancia en ese maravilloso paraíso me enamore de mi profesor de paddle stand up que se parecía a un hawaiano famoso y no me refiero a Obama, sino Jason Momoa, ¿no os encantaba en “Juego de tronos”? Y es que los hawaianos son muy abiertos, muy agradables y con una gran sonrisa siempre, por lo que es fácil que te vuelvan loca.
¿Sabíais que en Hawaii había monarquía? El primero fue Kamehameha, el que reunió las islas hawaianas. Por lo que en Estados Unidos si ha existido una monarquía, y hay en día se puede visitar el palacio real, y visitar la casa en la que vivió la reina Emma. El hawaiano, por su parte tiene 13 letras distintas, y suena muy suave, solo sé unas cuantas palabras, entre ellas Aloha que sirve tanto para hola como para hasta luego, Moana significa océano, Hula significa baile, guapa se dice Nani y gracias se dice Mahalo.
En mi casa desde que visitamos la isla ha cambiado un poco nuestra realidad, por ejemplo, mi cuñado tiene un Ukelele, yo tengo mi collar de Kukui Nut, mi madre y mi hermana mediana sus vestidos hawaianos, y mi otra hermana también tiene unas chapas de esas que pones para decorar la cocina de Hawaii.
En ocasiones pienso que sería una buena idea mudarme a vivir en Hawaii. Desde que el año pasado estuve por ahí me volvió loca, todo allí me gusta, las calles que huelen a flores, las playas llenas de surfistas y gente que hace paddle stand up y exóticos peces, las carreteras que bordean las asombrosas montañas de la isla, la Aloha tower, el crater del volcán, Kalakaua Avenue, Waimea beach…
¿Conocéis la película de John Wayne la taberna del irlandés? Es una de las películas favoritas de mi hermana, se desarrolla en la polinesia, y la verdad es que viendo la película os podéis hacer una idea bastante clara de cómo es el paisaje. La vida en esas islas se ve que va a otro ritmo, y se ve que tiene que ser maravillosa, por lo que en ocasiones ambas bromeamos sobre cuando nos vayamos a vivir allí. La gente de Hawaii practica muchos deportes, no solo surf y paddle stand up.