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domingo, 8 de septiembre de 2013

Otra Vez el Otoño


Este último par de meses he estado muy liada, así que ya siento no haber actualizado, pero ya estoy de vuelta. Aquí en Escandinavia el otoño ya se está empezando a notar, las temperaturas aunque buenas son las que estoy acostumbrada en mes de octubre, cuando llueve, no os recomiendo que os pille, ya que es heladora, y en la bici el viento a veces llega a cortar por lo que la chaqueta ya es un básico de mi vestuario de nuevo. Parece mentira que una chaqueta sea ya lo que busco cuando voy a una tienda, !o abrigos! Con lo poco que me gusta el frío, a menudo sitio he ido a parar, aunque podría ser peor.


Como no, con las especialidades y los gustos locales siempre hay cosas que te gustan. Por aquí está muy de moda Mulberry, muchas chicas son las que ves pasar por Suecia, Dinamarca y Noruega con estos bolsos, que en mi opinión, quedan muy bien con una chaqueta de Belstaff. Una combinación ideal para ir en la bici, pero una faena, porque mañana tengo que llevar mi bici a arreglar, ¿os podéis creer que he pinchado? y con los horarios de las tiendas mañana tendré que salir literalmente corriendo para poder arreglarla.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

I love Shopping

¿Quién no ha soñado alguna vez con cerrar los ojos y aparecer en otra ciudad sin esfuerzo alguno, solo con la fuerza de la mente? Si lo pensamos bien, ahorraríamos mucho combustible, lo que significa que no se emitirían tantas emisiones a la atmósfera. Si lo volvemos a pensar ahorraríamos mucho tiempo que podríamos destinarlo a disfrutar y a descansar. Pero como no es posible aparecer en un abrir y cerrar de ojos en cualquier ciudad del mundo, siempre queda la imaginación.





Con un vaquero, podemos crear mil y un estilismos, e ir completamente distinta para todas y cada una de las necesidades que tengamos, para ello simplemente hay que hacer las compras correctas y ser capaces de conjuntarlas de forma y manera que nos haga vernos completamente distintas, y puede que parezca que venimos de muy diversos lugares. Lo que hay que conseguir es ser una misma con las elecciones que hacemos en el vestuario y no sentirnos como payasos, como estrellas por el contrario sí.



Como todas las temporadas Paris es un referente. Las casas francesas marcan siempre tendencia entre todas las fashionistas, y yo no soy una excepción. Los pliables de Lonchamp son alabados por todos, son ligeros, prácticos y entra todo lo que puedas necesitar, son una apuesta segura para una tarde de tiendas. Zadig & Voltaire, aunque solo me puedo permitirlo en contadas ocasiones nunca me defrauda, y da un toque urbano a cualquier outfit. Lanvin, Isabel Marant, Comme des Garçons, Louis Vuitton, Christian Louboutin, Dior, Chanel, Hermès, Gérard Darel, Lancel entre muchos otros siempre me inspiran.



Conducir en sentido contrario, cambiar el nombre de una de las torres más celebres del mundo con un reloj majestuoso al lado del río, tener una noria gigante en el centro de la ciudad, ser ciudad olímpica en más de una ocasión y la última vez este año, ¿os suena? Londres es inspiración en estado puro, cualquier cosa es posible, desde Candem, hasta Notting Hill. Es una ciudad en la que nadie se va a asustar porque expreses como eres con un estilo único y diferente. Eso sí cuidado con la lluvia, podrías necesitar un paraguas.




Parece que al final se ha calmado la tormenta, pero Sandy como niña caprichosa ha destrozado todo a su paso, pero lo que no se ha podido llevar es que sigamos girando la cabeza para saber que es lo que pasa en la Gran Manzana. Nueva York, como dice mi hermana, parece que es mi ciudad, y podría decirse que mi talón de Aquiles, pero la verdad es que pasearse por esas grandes avenidas y disfrutar de una tranquila tarde en Rockefeller Center, o ir a dar un paseo por Central Park cuando los árboles están en Flor es como salir de una serie. ¿Cuál es vuestro favorito?

jueves, 19 de abril de 2012

Cartera de cocodrilo

En el día de ayer recibí muchas felicitaciones que todas ellas me emocionaron, y es una de las razones por las que hoy empiezo este nuevo año cargada de ilusiones que me llenan de alegría y ganas de seguir escribiendo, y os doy las gracias por ello. Mi hermana me recordó que me había olvidado de mencionar a su "spoch" así que tengo que hacer una pequeña dedicatoria, cuando vamos de compras toda la family junta, ambos solemos competir cuando salimos de las tiendas a ver quien a encontrado la mejor pieza en la caza y es que es casi tan profesional como yo, es broma, tiene muy buen ojo también él, así que se lo agradezco a un competidor que me hace estar ojo avizor. 


Ayer a la tarde tenía muchas cosas que hacer ya que mis horarios imposibles no me permiten hacer gran cosa, pero me saqué un ratito de la manga como si fuera Houdini para tomarme una Coca-Cola en buena compañía. Cuando fui a pagar había otra mucha gente haciendo lo mismo. Y me quedé mirando lo diferentes que eran las carteras, los monederos unos y otros, de los que la gente sacaba unas monedas, una tarjeta de crédito o un billete.


La mejor cartera que he visto en mi vida era la de mi abuelo tenía varias carteras, pero todas ellas le molestaban, por lo que cuando salió la tarjeta de crédito se la sacó y cuando vio el funcionamiento de que no se lo cobraban al instante se molestó y no tardó ni un tris en ir a cancelarla. Su cartera al uso acababa siempre siendo un sobre blanco que no le molestaba en el bolsillo del pantalón cuando se sentaba, era ligera y práctica su “cartera de cocodrilo” como por todos era conocida. El caso es que en ocasiones su “cartera de cocodrilo” acababa en la lavadora (era de esperar si no la notaba en el bolsillo del pantalón y normalmente cuando llegaba a casa lo dejaba en el vacía bolsillos suyo, cuando se le olvidaba…) y entonces había un “blanqueado de dinero” en mi casa, el tendero se llenaba de billetes que hacían las delicias de cuantos pasaban por delante del tendedero en el que esos billetes parecían nuevos, pero habían sido lavados con perlán.


En general, las carteras que utilizamos todos son muy diversas, a la vez suele ser un complemento que la gente no suele cambiar tanto como de bolso, y aunque por ejemplo yo cambio bastante de cartera, no lo hago tanto como de bolso.


Las carteras las hay de todos los tamaños, formas y dibujos. Están las clásicas que te compran cuando tienes unos 12 que es de surf, una de Roxy o Billabong porque es lo que te gusta y luego con posterioridad te siguen gustando y te sigues pasando por esas tiendas y en ese momento te toca ya a ti comprartela. Luego pasas al momento en el que quieres algo gracioso, y una marca como Pylones es una apuesta segura, mi hermana mayor tiene la cartera grande que si os acordáis va a juego del secador que se compró hace unas semanas en Mi hermana, yo y nuestras compras. Luego también depende de las ocasiones o del bolso que lleves porque las carteras grandes no entran en los bolsitos chiquitines que usas cuando vas a dar una mini vuelta y llevas uno de esos bolsos en los que ni entra el móvil, ni las gafas, ni las llaves.

También depende de los gustos, por ejemplo mi madre lleva por un lado un tarjetero y por otro lado un monedero ya que ahora mi madre esta en la época que quiere que los bolsos no le pesen, opta por bolsos más pequeños que antes y considera que aunque son dos cosas en vez de una, le abulta menos a efectos prácticos, ya que en definitiva hay cosas que tiene que seguir llevando y no puede dejar todo en casa.


Los monederos siempre me han encantado, pero yo no me manejo muy bien con ellos mientras que mi otra hermana se maneja con ellos a la perfección. Y aunque me resultan irresistibles, no soy capaz de darles buen uso. Por lo que en muchas ocasiones acabo usándolos para llevarlos a algún viaje y en ellos guardo un par de pendientes, un collar o algo de bisutería. ¡Si es que alguna utilidad tengo que darles!


viernes, 14 de octubre de 2011

Agendas personales, ¿Qué tengo qué hacer ahora?

No sé si es tarde o es pronto para hablar del tema, Las míticas agendas que nos vuelven locos durante todo el año, donde anotamos todo lo que tenemos que hacer, números de teléfono y y lo que nos gustaría hacer el fin de semana que nos reservamos para nosotros mismos. Hay quien utiliza agendas que son del curso académico, otros según el calendario del año natural, y otras más complicadas en mi opinión según el día de la semana (aunque estas son las minoritarias).


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