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martes, 9 de abril de 2013

2 Outfits


Aunque por aquí el tiempo todavía no acompaña demasiado, ni siquiera cuando he estado de vacaciones. De ahí que  aprovechase estos días en la gran manzana para comprarme un par de conjuntos en Times Square, y obviamente más baratos que los de 5th Avenue.

Por un lado un conjunto de pantalones cortos en American Eagle y otro conjunto de vestido en Forever 21. Todo lo hice bajo la lluvia, pero no por eso con menos ilusión, ya queda menos para poder disfrutarlos.

lunes, 4 de marzo de 2013

Una falda... una inversión


En todos los armarios se necesita una buena falda, de un color oscuro, ya sea azul marina o negra, de forma que la podamos utilizar para en cualquier ocasión. Ha de ser una prenda en la que no escatimemos en el precio, ya que al final de su vida útil nos va a costar como dicen a duro, y todo ello gracias a su versatilidad y a la posibilidad de combinar que nos da.

Una falda correcta, de un tejido noble, con las costuras bien hechas y que dure más de un puñado de puestas sin necesidad de enviarla a arreglar. Hoy en día que el algodón orgánico está tan valorado es una buena apuesta, o puede que una falda de seda, o de encaje, o de raso…

La idea es convertir esa falda en una apuesta segura para cualquier ocasión. Un poco como un LBD, por su parte, se puede complementar con blusas, tops o camisas, en función de la ocasión, preferiblemente, esta flada ha de ser de talle alto para dar un aire de sofisticación de la época dorada. La falda correcta nos puede salvar en multitud de ocasiones, de hecho con un par de cambios podemos pasar de un día de trabajo a una cena de etiqueta, a la ópera, o una noche de cine.

Aunque parece que en ocasiones no solo las grandes casas nos pueden abrir las puertas a la elegancia y al estilo, ¿o no nos lo ha mostrado Helen Hunt en la gala de los Oscar con su vestido de H&M? Lo que hay que hacer como siempre es rebuscar y sobretodo inspirarse, ya que faldas puede haber millones, pero la que nos queda a cada una es “la falda”, esto significa que no la misma falda que me queda a mi es la que le queda a mis amigas o a mi hermana y viceversa.

Nuestra altura, nuestras caderas, nuestro estilo, nuestra cintura, nuestros sueños y entre otros factores nuestro bolsillo, nos indican cual es la que mejor nos queda. Yo por ejemplo con mis caderas, la verdad es que el peplum lo tengo más que vetado, ya que sino parezco un portacontenedores, pero a otras son las lápiz las que peor les quedan, todo depende, y en definitiva, no hay una para todas.

lunes, 21 de enero de 2013

¿Llega el fin de semana?


Hoy he leído una frase muy graciosa que me ha inspirado en gran medida hoy, lunes. “Los cinco siguientes días al domingo son los peores de la semana”. De ahí ha surgido mi idea de buscar un conjunto para el fin de semana, aunque todavía queda bastante, por no decir una eternidad.




Me encantan las posibilidades que nos abren estas fechas, de adquirir grandes piezas a un precio razonable, una falda plisada que puede hacer las veces con una camiseta con un dibujo para salir una noche, o con una camisa para ir a trabajar, o con un  hoodie para ir a clase.



Y siempre quedan esas maravillosas rebajas en las que al final está todo tan barato, que sales a penas con 20 euros en la cartera, y te llevas un vestido maravilloso, que cuando ves la etiqueta no te lo puedes ni creer, y es que de los 20 euros que llevas en la cartera, te sigue sobrando dinero. Lo mejor de todo es que estás segura de que lo vas a usar hasta el cansancio.

martes, 18 de diciembre de 2012

Watch my Fingers!


El otro día oí unos comentarios un poco despectivos respecto a la ropa y complementos vintage que me pareció absurdo, ya que los tachaban de trapos viejos. Me gustaría que se lo dijeran a la Reina de Inglaterra, que su corona no es más que un trapo viejo, es que es surrealista, o que los vestidos que con tanto cuidado se conservan de Balenciaga, los vestidos de Marilyn Monroe, o las joyas de Elizabeth Taylor no son más que trastos viejos.

Este fin de semana fui a la feria de antigüedades. Me encantan las piezas vintage en el armario, y es que aunque piensen lo que piensen a mi modo de ver más lejos de la realidad, las piezas antiguas de cualquier tipo en un armario son piezas especiales que ya no se hacen, que se han realizado con técnicas muchas en desuso que lo único que nos enseñan es el mimo y el cuidado con el que se llevaban a cabo piezas de artesanía y en definitiva, obras de arte.

Con esto no quiero decir que las piezas modernas no valgan. En la feria me compré el anillo en tonos rojos que aparece, y aunque no es una pieza sacada de una gran joyería como Tiffany’s o Cartier, es especial y única, y también me permite acceder a piezas que de otro modo no me sería posible. El joyero de la abuela, el de la madre, el de la tía… están todos ellos plagados de piezas únicas que son en definitiva reliquias familiares.

Pero también siempre quedan las réplicas, ¿cuántas veces se realizan copias, o se inspiran en joyería antigua para hacer las delicias de unas cuantas? De todas formas, la bisutería es cada día más especial, y encontrar un anillo, o una pieza que sea especial para cada cual es bonito.

martes, 30 de octubre de 2012

Hat on the Head

Una de mis series favoritas de estos últimos tiempos es “Ladrón de Guante Blanco”, también llamada “White Collar”. Neal el protagonista, el ladrón que está conmutando la pena es un hombre elegante, sofisticado y que aunque no siempre sigue las reglas establecidas no es tampoco mala persona. Matthew Bomer, el actor que lo caracteriza no es que sea guapo, es de esos hombres que son prácticamente perfectos. Una de las cosas que me encanta de él, es el sombrero fedora que suele acompañar a su conjunto. Y aunque no puede salir de Nueva York por la tobillera que lleva, siempre tiene una sonrisa perfecta para dedicar.



Es justamente en Neal Caffrey en quien me he inspirado hoy para la entrada. Hacía tiempo que solo en ocasiones especiales veíamos a la gente llevar sombreros. Los gorros de lana estamos más habituados por el frío, los sombreros de paja por el sol, durante unos años parece que los sombreros en invierno era una cosa antigua y pasada de moda, o que solo los hombres podían llevar.



A mi, personalmente, siempre me han gustado los sombreros. Recuerdo coger del armario de mi abuelo la chistera suya y jugar por la casa a Mary Poppins. Me encantaba coger el sombrero de mi padre inglés que tenía, con plumas a un costado y mirarme en el espejo cambiándome de peinado para ver como me quedaría mejor.



Hace ya unos años, me dio por comprarme un sombrero, y lo primero que me dijeron al llegar a casa cuando me lo vieron mis padres fue: “Te hace cara antigua”. Esto me hacía pensar a una de esas incógnitas eternas que no sabes si algún día se esclarecerán, y es la que sigue: sobre las típicas fotos antiguas en blanco y negro, o sepia, algunas fotos antiguas que había visto en casa de mis abuelos de jóvenes, de esas fotos que no queda claro si es que efectivamente todos tenían las pieles tan perfectas, el blanco y negro mejoraba la piel, o si es que ya usaban photoshop.



La verdad es que siempre me han parecido los sombreros un complemento muy elegante, incluso puede que lo definiera como sofisticado, y es que por norma general, en las películas siempre nos han retratado a los hombres y mujeres elegantes de todos los tiempos con sombrero. Pero también los sombreros, han sido durante mucho tiempo un complemento a los uniformes de las diferentes profesiones.



Hoy en día, como dice mi madre, todo se lleva. Y creo que en esto hay mucha razón. La cuestión es sencilla, puedes convertir cualquier cosa, en este caso, un sombrero en un accesorio perfecto. En el caso de los sombreros son ideales para expresar los diferentes estados de humor. Si llevas el sombrero más echado para atrás, es un rollo más indie, si lo llevas un poco ladeado es más gracioso o amistoso, por el contrario, si lo llevas bien encajado en la cabeza de manera que no enseñas tu mirada indica que no estas de humor o puede que simplemente estés siguiendo a alguien.



Un sombrero, cubre diferentes necesidades. En primer lugar, protegernos del frío. En segundo lugar, nos puede completar el conjunto de una forma perfecta. Y tres por el contrario puede romper un conjunto, quiero decir, puede convertir lo que parecía un conjunto de básicos en un acierto absoluto. La cuestión es saber para que lo vamos a usar, y para eso solo necesitamos verlo en nuestra mente y convertirlo en realidad.



En definitiva, creo que en esta temporada un gran aliado de nuestro closet es un sombrero, de uno u otro color, con lazo, con plumas, con un adorno de pedrería o simplemente sin nada. Puede ser de ala corta o ala larga, plano o abultado, un clásico fedora o Bombin. Los colores, tantos como los del arco iris, aunque si es cierto que la tendencia es a que sean negros, azules, marrones o grises, pero uno rojo o verde, o rosa o de cualquier color que te guste puede ser ideal.

martes, 4 de septiembre de 2012

2 precios - 1 outfit

Respecto al cuidado de los bolsos que me habéis preguntado, yo utilizo, tanto crema hidratante Nivea, sobre pieles brillantes como las propias ceras que las diferentes marcas recomienden. He usado los productos de Michael Kors y también algunas ceras de Barbour para las calidades correspondientes. Lo que esta claro es que un buen cuidado ayuda a alargar la vida tanto la nuestra como la de los bolsos, zapatos y demás.



Como siempre me gusta mirar como se pueden hacer dos conjuntos muy similares con una considerable diferencia de precio, y es que si tenemos ojo es posible. Básicos como una camiseta con un dibujo, un jersey de punto en un tono neutro y una falda, son prendas muy versátiles a la hora de conjuntar y combinar y son prendas que nos acompañan en cualquier época del año. A través de los complementos, calzado y bolso, es posible transformar piezas muy sencillas en una apuesta segura.



Como siempre he elegido diferentes prendas de diferentes marcas, ya que cada cual acude a sus tiendas favoritas, las que le pillan a mano, o simplemente las que encajan en el presupuesto (esta es en definitiva mi mayor limitación, porque gustarme, me gustan demasiadas). Lo más importante para mi a la hora de vestir, es la actitud con la que lo llevas.

martes, 19 de junio de 2012

Una de mis crisis! ¿o no?

¿No os pasa que cuando hace buen tiempo os apetece prepararos más? Quiero decir, que os apetece sacar vestiditos, faldas, y ropa que requiere puede que un poco más de cuidado que los míticos vaqueros multiusos.





Me declaro culpable de lo anterior. Cuando hace bueno me apetece usar vestidos, faldas… y de todo. Y como sabéis, es que si una de mis debilidades son los bolsos, la otra muy obvia son los zapatos.



 



En ocasiones, mi hermana me dice: “¿No tienes ya suficientes zapatos?”. Y yo como si de la película de “una rubia muy legal saliese”, le contesto: “¡Nunca hay suficientes!”. Cierto, cierto esto último no es, porque ni tengo el espacio, ni el dinero para poder permitírmelo.



De todas formas, hay una cosa que es gratuita y que podemos hacer, y es soñar con ello. Este es mi método de decisión, me imagino con un sin fin de calzado, combinándolo con mi armario, con situaciones del día a día, y decido cuales son los que más encajan conmigo. De todas formas esto es muy difícil, ya que casi todos casan muy bien con mi armario.

Ahora estoy intentando decidirme por unas cuñas, y como siempre parece que me enfrento a una crisis existencial. Creo que por lo menos, esto me ayudará para cuando un día tenga una de esas crisis y entonces sea capaz de resolverlo con mayor celeridad y con la cabeza más fría. ¡De algo me tiene que servir!


 
Este último invierno me he estado comprando tacones muy finos, por lo que necesito algo que sea muy cómodo, porque mis stilettos son muy bonitos, pero la verdad que para mi día a día muy cómodos no es que lo sean, sobretodo porque me paso el día corriendo de un lado a otro.


 
Creo que para esta época del año las cuñas son una buena alternativa que complementan los mejores looks veraniegos que pueden ir a cualquier lugar, son como los “todo terreno” de los zapatos de tacón. Y me gustan porque hacen que mis piernas al final parezcan más largas sin necesidad de sufrir demasiado.





Tengo un par que me sobrevivió del año pasado, pero necesito alguno más para conjuntar, así que sigo con mi crisis existencial, ¡ups! Perdón, mi crisis de calzado. ¿Ya tenéis las vuestras?


lunes, 11 de junio de 2012

tres, dos, uno... shorts!!!

Este fin de semana me he dedicado ha descansar, que de vez en cuando bien hace falta. Dormir más, dar un paseo y tomar un zumo de fruta recién exprimido no hace daño a nadie. Y si a eso se le añade la buena compañía y unas risas… ¿Qué más se puede pedir?



Aunque no acaba de hacer calor, yo estoy que lo único que me apetece es vestirme de forma completamente veraniega. Esta semana pasada me ha dado por los shorts. Y la verdad es que me parecen muy cómodos. Normalmente, los shorts más cortos que me compro son los que uso para la playa, y es que nunca me han gustado demasiado mis piernas. Pero este año esto no se ha dado como de costumbre. Me he comprado por ahora dos shorts que son muy shorts.



Me parece que hoy en día se han convertido en una prenda muy versátil, que sirve casi para cualquier ocasión. Ya que se han encargado en adaptarla para todas y cada una de las necesidades, que sean vaqueros, de lino, con estampados, de encaje, de gasa, de flores, con bordados, con tachuelas, etc.



Se pueden combinar con camisetas, camisas y tops. Puedes llevarlos con una blazer, una biker o cualquier chaqueta que se te ocurra, de la misma forma que puedes ponerte un jersey de punto, o un hoodie. Se pueden usar con unas sandalias, con unas playeras, unas wedges, con unas flip-flops o con unos tacones. Lo más importante a la hora de combinar los shorts es tener claro como quieres ir.



Como siempre, creo que los complementos son los que más van a marcar la diferencia de un look a otro, el bolso, el collar, los pendientes, las pulseras, las gafas de sol o simplemente el peinado son capaces de convertir un mismo short en algo distinto. ¿ya tienes el tuyo?

martes, 29 de mayo de 2012

Mis collares preferidos

El sol brilla, los pájaros cantan en las ramas de los árboles, y al fin la primavera parece que ha venido a instalarse en el calendario en los días previos a que llegue el verano oficialmente. Esto merece una celebración, sacar de nuestro armario ropa veraniega y primaveral, al fin. Dejar tantos fulares y disfrutar de los collares tan bonitos que vienen esta temporada.



Un complemento, como lo es un collar, puede convertir, un vestido más elegante en una pieza inolvidable para un concierto rock, como un vestido veraniego con el collar adecuado convertirlo en uno ideal para ir a un evento, o simplemente complementar perfectamente el resto de la ropa.

 

Un collar nos permite diferenciarnos, marcar nuestra propia personalidad y personalizar un conjunto que a primera vista puede ser más soso, o simplemente más sobrio. Nosotras podemos marcar la diferencia final que es la que cuenta.

El de H&M me lo ha regalado mi madre por mi santo junto con una toalla de playa que ya os enseñaré. Finalmente, os dejo la salve rociera que cantamos en la boda de mi hermana mayor, aunque no es nuestra versión. Si no habéis estado nunca en el Rocío, os lo recomiendo. No he estado en la romería, lo tengo en mi lista. No obstante, estuve un mes de septiembre con mi madre y es un lugar muy especial.





jueves, 19 de abril de 2012

Cartera de cocodrilo

En el día de ayer recibí muchas felicitaciones que todas ellas me emocionaron, y es una de las razones por las que hoy empiezo este nuevo año cargada de ilusiones que me llenan de alegría y ganas de seguir escribiendo, y os doy las gracias por ello. Mi hermana me recordó que me había olvidado de mencionar a su "spoch" así que tengo que hacer una pequeña dedicatoria, cuando vamos de compras toda la family junta, ambos solemos competir cuando salimos de las tiendas a ver quien a encontrado la mejor pieza en la caza y es que es casi tan profesional como yo, es broma, tiene muy buen ojo también él, así que se lo agradezco a un competidor que me hace estar ojo avizor. 


Ayer a la tarde tenía muchas cosas que hacer ya que mis horarios imposibles no me permiten hacer gran cosa, pero me saqué un ratito de la manga como si fuera Houdini para tomarme una Coca-Cola en buena compañía. Cuando fui a pagar había otra mucha gente haciendo lo mismo. Y me quedé mirando lo diferentes que eran las carteras, los monederos unos y otros, de los que la gente sacaba unas monedas, una tarjeta de crédito o un billete.


La mejor cartera que he visto en mi vida era la de mi abuelo tenía varias carteras, pero todas ellas le molestaban, por lo que cuando salió la tarjeta de crédito se la sacó y cuando vio el funcionamiento de que no se lo cobraban al instante se molestó y no tardó ni un tris en ir a cancelarla. Su cartera al uso acababa siempre siendo un sobre blanco que no le molestaba en el bolsillo del pantalón cuando se sentaba, era ligera y práctica su “cartera de cocodrilo” como por todos era conocida. El caso es que en ocasiones su “cartera de cocodrilo” acababa en la lavadora (era de esperar si no la notaba en el bolsillo del pantalón y normalmente cuando llegaba a casa lo dejaba en el vacía bolsillos suyo, cuando se le olvidaba…) y entonces había un “blanqueado de dinero” en mi casa, el tendero se llenaba de billetes que hacían las delicias de cuantos pasaban por delante del tendedero en el que esos billetes parecían nuevos, pero habían sido lavados con perlán.


En general, las carteras que utilizamos todos son muy diversas, a la vez suele ser un complemento que la gente no suele cambiar tanto como de bolso, y aunque por ejemplo yo cambio bastante de cartera, no lo hago tanto como de bolso.


Las carteras las hay de todos los tamaños, formas y dibujos. Están las clásicas que te compran cuando tienes unos 12 que es de surf, una de Roxy o Billabong porque es lo que te gusta y luego con posterioridad te siguen gustando y te sigues pasando por esas tiendas y en ese momento te toca ya a ti comprartela. Luego pasas al momento en el que quieres algo gracioso, y una marca como Pylones es una apuesta segura, mi hermana mayor tiene la cartera grande que si os acordáis va a juego del secador que se compró hace unas semanas en Mi hermana, yo y nuestras compras. Luego también depende de las ocasiones o del bolso que lleves porque las carteras grandes no entran en los bolsitos chiquitines que usas cuando vas a dar una mini vuelta y llevas uno de esos bolsos en los que ni entra el móvil, ni las gafas, ni las llaves.

También depende de los gustos, por ejemplo mi madre lleva por un lado un tarjetero y por otro lado un monedero ya que ahora mi madre esta en la época que quiere que los bolsos no le pesen, opta por bolsos más pequeños que antes y considera que aunque son dos cosas en vez de una, le abulta menos a efectos prácticos, ya que en definitiva hay cosas que tiene que seguir llevando y no puede dejar todo en casa.


Los monederos siempre me han encantado, pero yo no me manejo muy bien con ellos mientras que mi otra hermana se maneja con ellos a la perfección. Y aunque me resultan irresistibles, no soy capaz de darles buen uso. Por lo que en muchas ocasiones acabo usándolos para llevarlos a algún viaje y en ellos guardo un par de pendientes, un collar o algo de bisutería. ¡Si es que alguna utilidad tengo que darles!


martes, 17 de abril de 2012

Shorts, Summer, Sun & Maybe Love?


Ya me encuentro mejor, muchas gracias por ánimos, y me estoy empezando a animar, sobretodo cuando miro el calendario, porque ya queda poco para el verano, San Juan, el 14 de Julio, la playa, una partida de cartas en la playa o en la piscina, los amigos…

Nos estamos acercando a una época en la que el sol brilla (en algunos sitios más que otros, porque el año pasado aquí brillo por su ausencia en julio). Un tiempo en el que queremos descansar, pero a la vez queremos disfrutar, olvidarnos de los abrigos y las botas y dar paso al buen tiempo.


Mi bici es básica, pero eso sí, tiene un cesto en el que suelo poner la bolsa de la playa en la que no puede faltar una toalla, la crema de sol, mi sombrero, probablemente el libro que este leyendo en ese momento.

Para ir en bici, prefiero ir con unos shorts que son cómodos y agradables, de estos tengo los básicos azules de American Eagle pero en un color más deslavado del año pasado, y es que son comodísimos, y los otros son nuevas tentaciones que me llegan por todas partes.

En cuanto a las camisetas que me gusta llevar a la playa, obviamente no son las mejores de mi armario, porque en definitiva con la sal la arena, y el agua las acabo machacando al final del verano. Por lo que prefiero camisetas puede que más básicas pero igualmente bonitas que se encuentran por doquier.

Aunque normalmente, a la playa me gusta ir en flip flops, si voy en bici necesito unas playeras. Y como ya os he enseñado algunas de las que me gustan hoy tengo otras, las Toms, no se si las conocéis, están muy de moda en USA, son moda socialmente responsable, entre otros, porque cuando tu compras un par, estas comprando uno para ti y otro para un niño pobre.

En cuanto al resto de complementos que necesito, obviamente si voy a la playa necesito un traje de baño, normalmente me suelo inclinar por los bikinis por comodidad, pero también me gustan los trajes de baño enteros. Las gafas de sol son un básico, y más si tienes unos ojos como los míos que mutan con la luz de una mezcla de marrón con verde en invierno, a un verde amarillo en verano debido a la luz del sol por lo que me quedo deslumbrada a la mas mínima.

Como ya os he comentado, creo que es muy importante usar protección solar, no se si conocéis Hawaiian Tropic, la conocí en USA pero también la venden en Europa, es muy agradable su textura y la verdad es que es muy buena, protege muy bien. Y aunque muchos la conocen por los aceites de monoi, es algo que nunca os aconsejaría por el cuidado que tenemos que tener con el sol, hay que utilizar protección solar, la piel tiene memoria, y más vale protegerse sino queremos disgustos en el futuro.


Los sombreros y gorras también son importantes en esta labor, y no hay que olvidarse de que además de que estemos “fabulous”, nos protege de una posible insolación si es que por fin lográis llegar a un paraíso en el que hace buen tiempo.

¿Alguna vez habéis escuchado una canción que suene a un paseo en bici? Para mi estas canciones suelen ser especialmente veraniegas, o por lo menos a mi modo de sentir. Yo no soy una gran experta, sobretodo porque me da miedo ir por la carretera con ella, pero una vuelta en bici siempre puede ser agradable cuando el tiempo acompaña, y ahora llega la época del año ideal para esos paseos al borde de la playa, por algún camino, por algún parque, y cualquier lugar por el que os guste ir.




















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