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viernes, 4 de diciembre de 2015

Un pacto con el fondo de Closet

La moda es como la vida, llena de etapas que se llenan vaqueros nevados, pantalones con estampados que no sabes en qué momento se te ocurrieron comprar, y luego llega un momento en el que recuerdas cuando los usabas con una sonrisa. Intentas reírte de lo ridícula que parecías con ello puesto, pero en realidad, de lo que te ríes es en parte de tu propia ingenuidad, de no ser capaz de entender como en un cierto momento eras capaz de hacer tales cosas o creértelas.

Pero la moda no son solo errores; siempre se habla de que hay algo por debajo de la moda, el estilo. Si tienes estilo y eres capaz de hacer una alianza con la moda,  puedes convertirla en tu aliado que te da fuerza. De aquí surgen ciertas prendas a las que puedes tener un cariño especial: el vestido que llevaste a esa fiesta en la que te sentías auténtica, esa persona que siempre has deseado ser pero que a veces, no sabes porque dudas de ser capaz de serlo; esos tacones con los que te sientes en la cima del mundo capaz de andar sobre cualquier superficie, porque en definitiva son cómodos y para los que no entienden lo que representan pueden ser considerados como trampas mortales (es cierto que hay modelos que pueden ser un poco arriesgados pero un buen par de zapatos es clave).

Los diseñadores se toman muchas concesiones artísticas intentando llenarnos los armarios de colores que parece que no son los apropiados para ciertas épocas del año. Colores y estampados que por más que intenten encontrarse a nuestro alcance en cualquier tienda o revista parece que intentamos rehuirlos. Pero eso no es correcto, la vida es una carrera continua, de resistencia en la que solo triunfan los que no desesperan y perseveran, es decir, los que no se rinden y deciden arriesgarse con un abrigo rosa o con un sombrero de plumas.

Pero la moda no se refiere simplemente a la parte de la vestimenta, también esta nuestra apariencia, como los gorros de lana que ya anuncian que tienes un "bad hair day". En vez de ir anunciándolo, hay miles de opciones al alcance de un clic para salvarnos con un peinado fácil gracias al cual podemos hasta recibir felicitaciones. Porque lo dicen los gurus de la economía; convierte tus debilidades en fortalezas y las amenazas del ambiente en oportunidades que te permitan saltar todos los obstáculos por venir ya sean internos o del entorno.

Porque una mala colección de un diseñador no ha de deslucir los grandes éxitos de su carrera; todos podemos tropezar, pero lo que no podemos es quedarnos en el suelo y esperar a los "quizás" y a los "y si hubiera...". Tenemos que cambiar ese vestido que nos hace vernos mal, por uno nuevo con un corte más favorecedor y puede que transgresor.

En definitiva, no existe creo yo, un closet definitivo al que ceñirnos. Por suerte, los seres humanos estamos durante toda nuestra vida en un proceso de cambio y crecimiento como personas. Estamos en plenos proceso de transformación aunque ciertas cosas y partes de nosotros se mantienen imperturbables como lo que sientes cuando ves un anochecer sobre el mar en en lo alto de esa colina; o cuando llegas a casa después de mucho tiempo y te sientes como cuando tenías cinco años y sabías que el mundo te sonreía a tu espalda; porque en los momentos en los que nuestra fuerza puede flaquear quienes nos quieres nos sirven de apoyo.

miércoles, 10 de junio de 2015

Los lazos de la amistad


A veces lo único que necesitas es a tu hermana/o, otras veces solo necesitas a tus amigas/os, y en ocasiones algo que está entre ambos. Saber que hay quien te apoya, que llora tus tristezas y ríe tus alegrías, alguien que pase lo que pase esta a tu lado y saber cuando llamarte al orden y cuando hacer que lo  malo salga fuera.

Uno de los beneficios de esto es que llega un punto es que tienes tal confianza que cualquier traza de egoísmo desaparece y acabas hasta compartiendo closet, y tiene sus beneficios, no solo porque te presten, sino por hacer feliz a alguien prestándole algo que realmente le encanta y lo asocia contigo  esa relación fraterna que compartís: cualquier cosa vale, un bolso, un collar, unos pendientes o un móvil.

Parece que últimamente se lleva lo de los squads de BFFs como los de Taylor Swift; pero yo os puedo decir que cuando tus hermanos y tus amigos están incluidos; cualquier canción loca, noche de estudio, cotilleo perdido en el pasillo, fiesta... cualquier situación es fenomenal para guardar un recuerdo especial que rememorar.

Ese cruce de miradas cuando ves algo que te encanta o lo odias y te entienden perfectamente lo que con ese pestañear quieres decir. Esa carrera con tu amigo de running que sabes que has perdido pero no quieres admitir y buscas una excusa y el la acepta sin dudar. Esas fotos de whatsapp que te acaban colapsando la memoria del móvil para comparar conjuntos de ropa para lucir increíble.

Esa llamada a media noche porque no quieres que acabe ese día perfecto nunca, porque sabes donde estás y con quien quieres compartirlo. Porque quien te quiere, te hace grande; quien te quiere saca lo mejor de ti  puede que de tu closet también, y no huye de tu peor cara.

lunes, 17 de diciembre de 2012

De aventuras y cine


Este fin de semana he estado festejando un cumple, entre las cosas que hicimos fue ir a ver la esperada nueva entrega de una historia que todos conocemos, una historia que se desarrolla en una tierra muy lejana, la Tierra Media. Entre elfos Hobbits, Enanos, Orcos, Magos, Elfos, te dan ganas de sumergirte en una aventura épica.

Si no habéis visto “El Hobbit” y os gustan este tipo de películas de fantasía, es una gran adaptación como todas las de Peter Jackson. Es una película que en estas fechas podéis ir a ver con la familia, amigos… y disfrutar durante 166 minutos de los maravillosos paisajes de Nueva Zelanda.


martes, 30 de octubre de 2012

Hat on the Head

Una de mis series favoritas de estos últimos tiempos es “Ladrón de Guante Blanco”, también llamada “White Collar”. Neal el protagonista, el ladrón que está conmutando la pena es un hombre elegante, sofisticado y que aunque no siempre sigue las reglas establecidas no es tampoco mala persona. Matthew Bomer, el actor que lo caracteriza no es que sea guapo, es de esos hombres que son prácticamente perfectos. Una de las cosas que me encanta de él, es el sombrero fedora que suele acompañar a su conjunto. Y aunque no puede salir de Nueva York por la tobillera que lleva, siempre tiene una sonrisa perfecta para dedicar.



Es justamente en Neal Caffrey en quien me he inspirado hoy para la entrada. Hacía tiempo que solo en ocasiones especiales veíamos a la gente llevar sombreros. Los gorros de lana estamos más habituados por el frío, los sombreros de paja por el sol, durante unos años parece que los sombreros en invierno era una cosa antigua y pasada de moda, o que solo los hombres podían llevar.



A mi, personalmente, siempre me han gustado los sombreros. Recuerdo coger del armario de mi abuelo la chistera suya y jugar por la casa a Mary Poppins. Me encantaba coger el sombrero de mi padre inglés que tenía, con plumas a un costado y mirarme en el espejo cambiándome de peinado para ver como me quedaría mejor.



Hace ya unos años, me dio por comprarme un sombrero, y lo primero que me dijeron al llegar a casa cuando me lo vieron mis padres fue: “Te hace cara antigua”. Esto me hacía pensar a una de esas incógnitas eternas que no sabes si algún día se esclarecerán, y es la que sigue: sobre las típicas fotos antiguas en blanco y negro, o sepia, algunas fotos antiguas que había visto en casa de mis abuelos de jóvenes, de esas fotos que no queda claro si es que efectivamente todos tenían las pieles tan perfectas, el blanco y negro mejoraba la piel, o si es que ya usaban photoshop.



La verdad es que siempre me han parecido los sombreros un complemento muy elegante, incluso puede que lo definiera como sofisticado, y es que por norma general, en las películas siempre nos han retratado a los hombres y mujeres elegantes de todos los tiempos con sombrero. Pero también los sombreros, han sido durante mucho tiempo un complemento a los uniformes de las diferentes profesiones.



Hoy en día, como dice mi madre, todo se lleva. Y creo que en esto hay mucha razón. La cuestión es sencilla, puedes convertir cualquier cosa, en este caso, un sombrero en un accesorio perfecto. En el caso de los sombreros son ideales para expresar los diferentes estados de humor. Si llevas el sombrero más echado para atrás, es un rollo más indie, si lo llevas un poco ladeado es más gracioso o amistoso, por el contrario, si lo llevas bien encajado en la cabeza de manera que no enseñas tu mirada indica que no estas de humor o puede que simplemente estés siguiendo a alguien.



Un sombrero, cubre diferentes necesidades. En primer lugar, protegernos del frío. En segundo lugar, nos puede completar el conjunto de una forma perfecta. Y tres por el contrario puede romper un conjunto, quiero decir, puede convertir lo que parecía un conjunto de básicos en un acierto absoluto. La cuestión es saber para que lo vamos a usar, y para eso solo necesitamos verlo en nuestra mente y convertirlo en realidad.



En definitiva, creo que en esta temporada un gran aliado de nuestro closet es un sombrero, de uno u otro color, con lazo, con plumas, con un adorno de pedrería o simplemente sin nada. Puede ser de ala corta o ala larga, plano o abultado, un clásico fedora o Bombin. Los colores, tantos como los del arco iris, aunque si es cierto que la tendencia es a que sean negros, azules, marrones o grises, pero uno rojo o verde, o rosa o de cualquier color que te guste puede ser ideal.

martes, 23 de octubre de 2012

Especiales y Diferentes

Cuando era pequeña, mi abuelo me regalaba los típicos bolsitos de princesa con piedritas, plumas y con mucho rosa. Y la verdad es que esas cursiladas me siguen haciendo gracia cuando las veo en las tiendas de juguetes.







Obviamente, mi gusto en bolsos ha evolucionado, pero mi pasión por ellos ahí sigue. Y tengo una ventaja, me gustan de todos los tipos: totes, de bandolera, de piel, de punto, de punto de cruz, clutch, bomboneras, satchel…





Pero hay un tipo que para mi no entra en ningún tipo de clasificación convencional, y son los que tienen formas curiosas o evocan ciertas figuras o juegos. Es como las carcasas para los móviles que hacen creer que llevas una cassette, unos altavoces o cualquier cosa que se les ocurra.






¿Quién dijo que los bolsos no pueden ser también graciosos? Cada vez más casas se inclinan por añadir a sus colecciones bolsos y clutches que amenizan cualquier conjunto de una forma muy glamourosa, convirtiéndose en los must de una estrella.




Entre mis favoritos están los que tienen el formato de libro. Inicialmente comenzó Olimpia Le-Tan, centrándose en títulos de grandes clásicos como el de “Sueño de una noche de Verano” de W. Shakespeare, pero con estos motivos también se pueden encontrar en Kate Spade con títulos de la literatura norteamericana como “El Gran Gatsby”.






También los hay que convierten un juego como el domino, una matrioska o lo que se les ocurra y lo convierten en una pieza definitiva de nuestro armario. Un ejemplo el de Charlotte Olimpia, y es que son las únicas telas de araña que adoro.




En Kate Spade hay una propuesta que me ha encantado, y es convertir un clutch en un coche clásico de madera, de esos que salían en las series de los 70’ y 80’ que eran a medias de madera como en “Harry y Los Henderson”.




 






Finalmente, los hay que convierten objetos o formas básicas como un corazón, una caja de maquillajes o una lata de caviar en el clutch que no pasará desapercibido cuando tengas un evento al que poder llevarlo.

martes, 4 de septiembre de 2012

2 precios - 1 outfit

Respecto al cuidado de los bolsos que me habéis preguntado, yo utilizo, tanto crema hidratante Nivea, sobre pieles brillantes como las propias ceras que las diferentes marcas recomienden. He usado los productos de Michael Kors y también algunas ceras de Barbour para las calidades correspondientes. Lo que esta claro es que un buen cuidado ayuda a alargar la vida tanto la nuestra como la de los bolsos, zapatos y demás.



Como siempre me gusta mirar como se pueden hacer dos conjuntos muy similares con una considerable diferencia de precio, y es que si tenemos ojo es posible. Básicos como una camiseta con un dibujo, un jersey de punto en un tono neutro y una falda, son prendas muy versátiles a la hora de conjuntar y combinar y son prendas que nos acompañan en cualquier época del año. A través de los complementos, calzado y bolso, es posible transformar piezas muy sencillas en una apuesta segura.



Como siempre he elegido diferentes prendas de diferentes marcas, ya que cada cual acude a sus tiendas favoritas, las que le pillan a mano, o simplemente las que encajan en el presupuesto (esta es en definitiva mi mayor limitación, porque gustarme, me gustan demasiadas). Lo más importante para mi a la hora de vestir, es la actitud con la que lo llevas.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Mine is Different

Los iPods, iPhones, las tablets, las iPads, y todo tipo de aparatos que utilizamos en nuestra vida corriente, son delicados y merecen que los mimemos para que no corran ningún peligro por un descuido, un accidente, o simplemente como me sucede a mi, porque soy una patosa.

Cada vez que me compro un iPod, un móvil nuevo o cualquiera de estas cosas, lo primero que hago, antes de conectarlo y de tenerlo casi en mis manos, es comprar carcasas, plásticos protectores para la pantalla, fundas y cualquier cosa que se me ocurra lo pueda proteger.

 

A esto hay que sacarle algún punto positivo, y es que de esta manera consigues convertirlo en único, una carcasa es como cualquier otro accesorio, es algo que te permite marcar la diferencia, te permite personalizar tu conjunto. De hecho me encanta cuando voy en metro y empiezo a ver a la gente con sus e-books, con sus iPhones… cada uno lo lleva de una manera específica, desde una funda o carcasa sobria, sin mucho adorno, puede que en negra o en un color poco llamativo, hasta los diseños más especiales.

Mi portátil por ejemplo, era básico, en negro, sin ningún tipo de identificativo, y ya me encargué yo de hacer que se viera que es mío. En una tienda compré pegatinas con diferentes motivos, los que más destacan son los de Nueva York (no podía ser menos) y de Londres. Pero no me quedé ahí, la funda que compré para llevarlo de un lado a otro es de la marca Built y está llena de colorines. Incluso el bolso en el que suelo llevar el portátil, ese típico maletín negro que lleva todo el mundo, el mío es plateado con flores de colores, lo compré en una tienda el verano pasado, es de Kitsch Kitchen, y cuantos lo ven, me dicen que es una pasada el motivo es como el que tiene el fondo negro en una variante.

 

También mi iPod está completamente personalizado, lo tengo con el plastiquito pertinente en la pantalla para protegerlo de mi mala pata, y en cuanto a las carcasas, como bien saben en mi casa las adoro, por lo que tengo cuatro distintas, y las cambio siempre que tengo ocasión para combinarlas con cuanto llevo.

Me encanta echar un vistazo siempre a la zona de los complementos, y otra cosa que me gusta es el tema de los auriculares, ya que aunque los de apple son buenos y duran bastante se acaban rompiendo por el uso, o sino, con lo patosa que soy hace un año se me rompieron los que tenia porque se me cayeron en las escaleras mecánicas del metro y se me quedaron sin enchufe.



Se que están muy de moda las carcasas con las orejas de conejo para el iPhone, pero las de Kate Spade me parecen diferentes y originales, sobretodo la que es como un cesto. En cuanto a las de iPod, tengo las dos que aparecen, y de las dos, mi favorita es la que tiene forma de casette, la tengo en rosa neon y la verdad sea dicha me vuelve loca.

Me gusta pensar que aunque todos acabamos comprando los mismos móviles, tablets, iPads y demás, siempre tenemos la oportunidad de diferenciarnos del resto, y al final también se pueden hacer diseños propios comprando carcasas y personalizándolos, esto ya solo depende de la creatividad de la que seamos capaces.



















martes, 31 de enero de 2012

Un bolso marca la diferencia


¿No os habéis fijado nunca en alguien que pasa a vuestro lado y de lo único que os acordáis de esa persona es de nada? Pero en otras ocasiones os fijáis en el bolso que lleva, y normalmente en esas ocasiones es porque el bolso es una pasada.

viernes, 2 de diciembre de 2011

El Bolso de Mary Poppins

¿Por qué la mayor parte de mis bolsos son XXL? ¿Por qué siempre que necesita alguien algo lo tengo en mi bolso? ¿Por qué cuando me marcho por ahí nunca me puedo aburrir? Todo se resume a mi eterno compañero, mi bolso. Y muchos me dicen qué a ver que llevo dentro de mi bolso, y mi respuesta es simple, ¡TODO!

Un bolso grande tiene muchas ventajas, llevas todo lo que necesitas, y lo que no sabes que vas a necesitar. Es como el bolso de Mary Poppins, llevas desde la cartera, el móvil, las llaves, las gafas de ver y de sol, un libro, el iPod y en ocasiones un par de zapatos, un neceser, maquillaje, o lo que se te ocurra que vas a necesitar.

Cuando voy por la calle me suelo fijar en los bolsos que lleva la gente, un Carolina Herrera, un Marc Jacobs, un Gucci, un Micael Kors, un bolso que encontró en un viaje, un bolso de Zara o de donde se os pueda ocurrir.

Pero de lo que si que estoy segura es que si apostáis por un bolso XL, este tiene que ser de buena calidad, sobretodo en función de lo que llevéis. Un bolso grande tiene que ser de buena calidad para aguantar, porque sino la vida útil del mismo se ve menguada en gran medida.

Los bolsos XL son un must have en cualquier closet. Uno de estos bolsos te acompaña en cualquier momento que cuenta, una entrevista, un día de compras, un día de turismo, un día de trabajo. Cada marca que se le hace es una vivencia que nos indica que somos más sabias que el día que lo compramos. Y la ventaja es que no pasan de moda y siempre combinan bien con todo.

¿Os acordáis de alguien más que llevara un súper bolso sin contar a Mary Poppins?







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