miércoles, 1 de julio de 2015

Lágrimas de Despedida


La peor parte de marcharse son las despedidas. Y la peor parte de las despedidas es cuando no es posible despedirse o la despedida es un poco escueta. Desde los diez años más o menos fue cuando empece a llorar al decir adiós.








La primera vez que recuerdo llorar por una despedida fue un verano. Ver que mis amigos se iban y que tardaría un año en volver a verles. Pero las despedidas se comienzan a complicar cuando creces; cuando al fin te das cuentas que de que una despedida puede ser definitiva por una u otra razón.





Es algo que me puede; es lo mismo que sepa que en el futuro próximo vaya a suceder algo asombroso. Da completamente igual que en septiembre les vuelva a ver, o que en otoño esté por las fabulosas calles de Londres viviendo nuevas experiencias y conociendo gente nueva.



 

Porque en el fondo de mi, sé que es algo que no volverá. Sé que de alguna manera ya no volveré a ser la misma; gracias a lo que he vivido y con quien lo he compartido he crecido, he aprendido y ahora puede que me conozca un poco más.




En definitiva, lo que importa es compartir el camino; y aunque decir adiós duela, siempre quedan esos recuerdos en la memoria. Momentos y cotilleos perdidos en el pasillo, fiestas improvisadas, cenas caseras, meteduras de pata y sobretodo el sentimiento de la amistad. Por lo que decir adiós es decir gracias; gracias por compartir esos momentos conmigo y espero que los recordemos siempre.

domingo, 28 de junio de 2015

Una contradicción en sí misma

A veces es difícil ser alocada, rebelde y niña buena a la vez. Te pueden alucinar grupos como "The Smiths", "Ramones", "Dead Kennedys", "Black Rebel Motorcycle Club"; pero también corear canciones de Ellie Goulding y Taylor Swift. Puede ser que te encanten los vestidos de flores y combinarlos con unas converse desgastadas, sombra de ojos oscura y un pintalabios rojo.

Tu plan favorito de verano no es quedarte en el borde de la piscina poniéndote morena, aunque si que te encanta saltar al agua, leer un libro de Jane Austen o Danielle Trussoni debajo de tu sombrero de paja oculta con un par de gafas que hacen que parezcas un poco como una espía; pero te da igual, porque no eres de las que miras al chico que está al otro lado intentando ligar con cualquiera.

Eres de las que a la noche le encanta ir a la playa con sus amigos a cotillear tumbada con un jersey para proteger tu pelo de la arena y ver las estrellas mientras imaginas que te deparará tu futuro; ¿estarás en Londres viviendo cuando llegue el otoño? ¿Conseguirás que tu sueños se cumplan? ¿Encontrarás el amor verdadero?

Miles son las preguntas que rondan tu cabeza; y a diferencia de lo que pareces eres bastante sentimental y a veces te pueden romper el corazón. Aunque veas películas de miedo y series de zombies, te encanta ver películas como "Algo para recordar" y culpablemente sueles volver a releer tus pasajes favoritos de "Orgullo y Prejuicio".

Porque al final del día, eres un cúmulo de contradicciones que ni tu misma entiendes, y a veces te gustaría no dar tantas vueltas a todo. Porque te encanta el helado de cookies y los regalices de fresa; pero sobretodo te gusta que sean sinceros contigo.




martes, 23 de junio de 2015

Feliz bajo la lluvia


Cantar bajo la lluvia, reír y dar vueltas. Una tormenta de verano cuyos rayos caen al lado. El olor de la lluvia evaporándose. Salir corriendo bajo la lluvia descalza por la hierba. Bañarte en el mar, porque es el momento en el que la temperatura del agua aumenta misteriosamente.

La lluvia en verano es para ser lo más espontáneo posible. Es el momento en el que ningún código estandariza. La lluvia y el verano crean un aura a tu alrededor que hace que sientas que ese momento nunca va a terminar; que nunca nada va a ser tan perfecto.


El verano es para llevar siempre un vestido sencillo de flores con unas playeras. Es el momento del año  en el que conviertes un fular en cualquier cosa posible: chaqueta, tocado e incluso en ocasiones pañuelo para el cuello.

Porque en verano simplemente nada más importa. Y si llueve algo increíble puede suceder. No es momento para quedarse en casa esperando que pase la lluvia; es el momento para saltar en los charcos. 

lunes, 22 de junio de 2015

Nuevos Amores



A veces llegas a plantearte cuántos años tienes cuándo metes la pata hasta el fondo. Te gusta un chico, pero en un momento dado discutís; por lo que de repente ya no habláis y sólo quieres despedirte de la mejor manera. Y sin más te encuentras cometiendo un error, abriendo su conversación de What's up y dándole al botón de llamada. ¿Pero qué pasa contigo?  Probablemente ni siquiera piense en ti como tú lo haces, o sí. O por el contrario, puede que ni siquiera lo hayas hecho, pero que en tus sueños le das al botón de llamada.

El mejor remedio para este tipo de errores es buscar un nuevo amor. Un nuevo enamorado, con un nombre exótico o extranjero sería lo ideal: Michael, Hennes o Mauritz, Marc, Alexander, Jimmy o Amancio. Por si no os habéis dado cuenta, son todo nombres relacionados con grandes casas de moda o marcas de fast-fashion.

Esta época es genial, cuando las rebajas empiezan. Puedes dejar todos tus problemas a un lado y centrarte en hacer lo que mejor haces; elegir bolsos, zapatos, accesorios, etc. Uno tiene que conocer sus puntos fuertes y explotarlos. Y siempre están tus amigas las que están contigo pase lo que pase; las que por más que te equivoques te quieren y te ayudan a buscar algo para tu armario, aunque puede que tu cartera te diga que no deberías gastar más.

miércoles, 17 de junio de 2015

A los exámenes les sigue la celebración

Cuando llega el periodo de exámenes es como que de repente surge el tiempo para esa actividad que nunca quieres hacer; ordenar el armario, probar un nuevo peinado, ver esa película que es un básico clásico de tu videoteca.


No obstante, lo mejor de los periodos de exámenes es cuando llegan a su fin; sobretodo los de fin de curso, previos a las vacaciones. Esa primera tarde nada más haber terminado es la más especial. Una noche que aunque planeabas dormir como 48 h. seguidas acabas durmiendo el 10% si tienes suerte; pero es que no las necesitas. Al fin has perdido toda esa tensión acumulada; lo hecho, hecho está.


Es perfecto, olvidarte de los convencionalismos a los que has estado sometido. Olvidarte de chaquetas y camisas formales; sacar del armario las flip-flops, el bikini, esos shorts vaqueros que usas para todo...


Otra cosa genial de revivir los tiempos de estudio, es que aunque te pases años después de terminar la universidad con pesadillas por los exámenes finales; momentos como este merecen la pena. Volver a sentir que el mundo está ante ti para poder conquistarlo. Felicidades a todos mis compañeros del CECO, ¡lo conseguimos!






martes, 16 de junio de 2015

La sonrisa, del corazón, por favor

Cuando estás llegando al final de una etapa te empiezas a plantear rápidamente tus acciones. Te comienzas a plantear si has tomado las decisiones correctas, y no me refiero a un corte de pelo o a haber estudiado poco para un examen; me refiero a si has tomado las decisiones correctas respecto a alguien.

A veces parece que ya es muy tarde. Muy tarde para hablar y solucionar lo que sea que haya pasado, pero antes tampoco podías; las palabras se te quedaban en la garganta como si de un trozo de comida se tratara y necesitases la maniobra heimlich. Ahora, en cambio, solo piensas en debería..., debería haber contestado..., debería haber hecho algo de una manera distinta...

Pero ya no sabes cómo cambiarlo; por lo que decides poner tu mejor sonrisa y volver a levantarte, elegir ese pintalabios rojo con el que sientes que puedes con todo, aunque solo sea una fachada. Vuelves a sonreír porque en algún momento, esa sonrisa forzada se convertirá de nuevo en esa sonrisa genuina que te gustaba ver en el espejo y que vieran cuando te cruzabas con cualquiera.

Finalmente, esa máscara que confería a tu mirada un toque dramático que adorabas porque convertía el color de tus ojos en la atracción al final capaz de iluminar la tristeza del mundo. Porque al final del día, lo único que quieres es que como decía Blossom: 
«los malos rollos siempre se van». 

miércoles, 10 de junio de 2015

Los lazos de la amistad


A veces lo único que necesitas es a tu hermana/o, otras veces solo necesitas a tus amigas/os, y en ocasiones algo que está entre ambos. Saber que hay quien te apoya, que llora tus tristezas y ríe tus alegrías, alguien que pase lo que pase esta a tu lado y saber cuando llamarte al orden y cuando hacer que lo  malo salga fuera.

Uno de los beneficios de esto es que llega un punto es que tienes tal confianza que cualquier traza de egoísmo desaparece y acabas hasta compartiendo closet, y tiene sus beneficios, no solo porque te presten, sino por hacer feliz a alguien prestándole algo que realmente le encanta y lo asocia contigo  esa relación fraterna que compartís: cualquier cosa vale, un bolso, un collar, unos pendientes o un móvil.

Parece que últimamente se lleva lo de los squads de BFFs como los de Taylor Swift; pero yo os puedo decir que cuando tus hermanos y tus amigos están incluidos; cualquier canción loca, noche de estudio, cotilleo perdido en el pasillo, fiesta... cualquier situación es fenomenal para guardar un recuerdo especial que rememorar.

Ese cruce de miradas cuando ves algo que te encanta o lo odias y te entienden perfectamente lo que con ese pestañear quieres decir. Esa carrera con tu amigo de running que sabes que has perdido pero no quieres admitir y buscas una excusa y el la acepta sin dudar. Esas fotos de whatsapp que te acaban colapsando la memoria del móvil para comparar conjuntos de ropa para lucir increíble.

Esa llamada a media noche porque no quieres que acabe ese día perfecto nunca, porque sabes donde estás y con quien quieres compartirlo. Porque quien te quiere, te hace grande; quien te quiere saca lo mejor de ti  puede que de tu closet también, y no huye de tu peor cara.

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