miércoles, 6 de marzo de 2013

Beauty Look


Siempre hay alguna tía, algún amigo de vuestros padres que no sabe que os tiene que regalar cuando le han invitado a un cumple en casa y te encuentras con regalos que puede que no correspondan tanto a tu edad. A mi me sucedió con dieciséis años, me regalaron un pañuelo maravilloso de seda, por aquel entonces pasaba un poco y lo deje guardado en su caja en mi armario, porque en el futuro seguro me seria útil.

Bueno, ahora si me gustan los pañuelos de seda, pero no en la más convencional de las modalidades. Cuando me lo pongo al cuello, puede que le haga un lazo, o un nudo de corbata. Puede que para una boda o una ocasión especial lo convierta en una torerita. Pero esta primavera, como más me gusta es en un recogido, dando un aire de lo más bucólico.



Para mí, la idea es que nos tenemos que divertir a la vez que intentamos amoldar la moda a nuestro propio estilo. Como dicen la moda no hay que seguirla a pies juntillas, hay que convertirla en una aliada, y en lo posible intentar ir cómodas, no solo físicamente, sino también emocionalmente.



Ahora mis favoritos son los de seda, el problema, es que para que no se muevan de la cabeza necesitas horquillas. Estas, preferiblemente, que sean lo más finas, y a poder ser que no se vean, buscar lugares estratégicos en los que no se vean, o con alfileres, pero esto no lo recomiendo, porque puede ser doloroso si no sabes hacerlo.



Lo que me gusta de esta idea es que en definitiva, puedes ser capaz de convertir algo que originalmente parece para una persona mayor en un complemento más juvenil y que combine a la perfección con la moda, tu estilo y en caso de que la noche refresque, siempre te lo puedes quitar del pelo y ponértelo en la garganta de forma que no te pongas de la garganta tal y como estoy yo ahora, (casi necesito una pizarra para comunicarme con la gente, y llevo una semana así). Así que ya sabéis, el pañuelo clásico de seda es multiusos.

link within

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...