jueves, 27 de septiembre de 2012

Dias de Vino y Rosas

En mi casa, las voces clásicas del siglo XX siempre han sonado sin cesar. Todo iba por épocas, Frank Sinatra, las Andrew Sisters, Elvis, los Beach Boys, Glen Miller, entre otros era la música que solía sonar en el salón de mi casa. Andy Williams era otro de estos clásicos que solía sonar en mi casa, de hecho recuerdo a mis padres bailar sobre su música. Yo siempre he sido de las que tiene dos pies izquierdos, pero cantar me encanta.

Andy Williams era un clásico contemporáneo hasta que hace dos días, el pasado 25 de Septiembre nos dijo adiós. Puede que a muchos no les suene su nombre, pero seguro que su suave voz es más que una presentación, puede que sea una evocación a un momento especial de la vida, o simplemente es la canción de una película romántica que tanto te gusta.


 
Nació en Iowa, y desde pequeño apuntaba a lo alto. Comenzó su carrera en el coro de la iglesia presbiteriana junto con sus tres hermanos, los que se convertirían en el cuarteto Williams Brothers en 1938. Pero no sería hasta 1953 que comenzaría su carrera en solitario, ya en los 60’ se convertiría en una de las voces favoritas de su país.

 
Se casó en dos ocasiones, su primera esposa fue Claudine Longet bailarina del Folie Bergère, con quien se casó en 1961 con quien tuvo tres hijos en ocho años. Ya en 1991 se volvió a casar con Meyer Debbie.



A mi su voz me encanta, desde los clásicos como “Days of Wine and Roses”, “May Each day”, o algo más navideño como “Happy Hollydays”, o un clásico dentro de todos los clásicos que marcaron una de mis películas favoritas, “Desayuno con Diamantes” la canción como no podía ser menos es “Moon River” que en la cinta también la interpretó Audrey Hepburn junto con una guitarra en las escaleras de emergencia.

Decir adiós, nunca es fácil, así que prefiero recordar sus grandes canciones que perdurarán por más tiempo que pase y siempre me acordaré de esos bailes olvidados en el salón.

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