martes, 18 de septiembre de 2012

Grace Kelly


En ocasiones me pregunto que ha pasado con ese glamour que se ha ido perdiendo poco a poco, como respuesta de esta vida que llevamos. En otras épocas, las letras de las canciones eran inspiradoras, eran lo que se dice que enamoran. Las voces eran suaves, acompañadas por una serie de instrumentos musicales que lo que hacían es evocar una noche de cielo negro de terciopelo salpicado por pequeños diamantes que iluminan la noche.



Aunque la carrera cinematográfica de Grace Kelly fuera breve, no lo es tanto la estela que dejo a su paso. Una mujer de Filadelfia, que desafió a su familia para ser actriz, y se fue a Nueva York a ser actriz en los teatros de Broadway, de ahí destacó y llegó a convertirse en una de las actrices favoritas de Alfred Hitchcock con quien realizó tres películas entre ellas, “Atrapa a un Ladrón” junto con Cary Grant. Como curiosidad es que durante el rodaje de esta película fue cuando conoció a quien sería su marido, el príncipe Raniero III en Mónaco.



Su boda es la que se conocería como la boda del siglo, una actriz de una belleza delicada y una clase infinita llegaría al corazón del príncipe de Mónaco, quien no sería capaz de ver más allá. Se enamoró para siempre de quien sería su única esposa y quien traería de la mano el crecimiento económico para su reino.



Madre de los príncipes Corolina, Alberto II y Estefanía, nos dejaría a todos un legado del glamour de esa época dorada de Hollywood aún y a pesar de su repentina muerte en un accidente de coche en el cual su hija Estefanía le acompañaba. Mucho se ha hablado sobre su muerte, una mujer tan perfecta sigue inspirando a todos y no solo por el Kelly de Hèrmes, y es que una belleza como la suya, fresca, natural y elegante no se olvida.



Tal es el caso de la inspiración que muchos dicen que la duquesa de Cambridge, se inspiró en el vestido de novia de la princesa Gracia para su boda que fue un regalo de la Metro Goldwing Mayer a quien fue una de las caras más bellas inmortalizada por las cámaras, quien también ganó un Oscar.




Ese gusto exquisito que tenía, ese estilo y esa cara angelical, pasará a los anales de la historia. Hay quien dice que su nieta Carlota Casiraghi se le parece mucho, así como su estilo inconfundible con el que nos tiene acostumbrados a todos, solo el tiempo nos dirá si la nueva generación mantienen esa elegancia que enamoró tanto al príncipe Raniero que nunca superaría esa terrible pérdida.



 

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