jueves, 1 de marzo de 2012

Unas gafas de sol únicas

¡Ya llega la primavera! ¡Qué bien no necesitar a todas horas el abrigo! Resulta que estoy tan animada porque ayer cuando esperaba al autobús, hacía solcito. En mi kit de supervivencia que me acompaña a todas horas llevaba, como no podía ser de otra forma, un par de gafas de sol.

Los ojos son una parte nuestra muy especial. ¿No dicen que son las ventanas de nuestra alma? Nuestros ojos son especiales, azules, verdes, marrones, negros o alguna combinaciones que hagan que parezcan ojos de gato. Unas gafas de sol buenas, es algo que tenemos que tener a mano para cualquier ocasión, ya sea en la nieve, un día por la ciudad, por la playa o para cualquier operación de espía que se precie. Sea donde sea, tenemos que tener unas gafas que nos protejan del sol. Hay que tener cuidado con el par de gafas que compremos, en un sitio autorizado y que los cristales no sean dañinos para los ojos.

Las gafas de sol, son además un gran complemento a tener en cuenta en nuestro fondo de closet. No hace falta tener muchas gafas, por necesidad, solo necesitamos “las gafas”, ese par que te queda perfecto y que no pasa de moda.

Mi madre siempre ha usado las wayfarer de Ray Ban en color concha, como el presidente JFK, estas, aún hoy, siguen siendo legendarias, y se han ido adaptando a los gustos de la gente en colores, con mezcla de materiales, etc. De hecho, yo tengo unas vintage, tienen más o menos 15 años y son de pasta y metálicas, a ver si un día os las enseño.

Mi padre por otro lado siempre ha usado las gafas también de Ray-Ban de aviador. De hecho, tenía las originales, las patillas de estas son elásticas, y se enganchan a la oreja de forma perfecta, ya que los aviadores que usaban estas eran los americanos en la segunda guerra mundial (ahora ya no creo, ¿usarán esa especie de mascaras no?).

Este año pasado me compre un par de gafas de sol Carrera, muy bonitas de pasta negra, cristales negros y con un ribete rojo, pero desgraciadamente se me cayeron en el Pier de Santa Mónica y se me rompieron. Me llevé un gran disgusto tremendo, que ocurrió justo a la mañana siguiente de llegar.

De todas formas creo que por muchas gafas que haya en el mercado y podamos comprar, si hay un par de gafas distinto para cada cual. No todas las gafas quedan bien a cualquiera. A mi por ejemplo, no me gusta como me quedan las gafas pequeñas, tengo una debilidad por las que son XL.



Puede que algún día encuentre mi par perfecto, por ahora he pasado por varios pares, y no todos se me han roto, tengo las gafas wayfarer vintage que os he contado, otras de aviador de Chanel y para reponer en mi viaje por California me compré unas de Michael Kors. Supongo que os habréis dado cuenta de que tengo una debilidad por Michael Kors a lo largo del tiempo, sino ya os lo cento yo. Así que esta tarde me pasearé con mis gafas de Michael.

  


















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