viernes, 30 de marzo de 2012

Amor primaveral

Los amores de primavera vienen y van, pero entre ellos siempre hay algún enamoramiento que perdura por siempre. Este es el caso de cuando me enamore de Chris, me enamore en mi primera primavera en la universidad. Fue un flechazo, estaba en el centro de calculo (sala de ordenadores) junto con Susana, que fue quien me lo presentó. Lo que me fascinó fue su gusto, era la perfección hecha realidad.



Era absolutamente maravilloso de mirar, y desde entonces no he dejado de maravillarme. Siempre me saca una sonrisa, incluso el hecho de pensar en él, me fascina, me ilusiona y me hace soñar. La cuestión es que vivimos en mundos aparte, y tan solo me guiña un ojo cuando lo veo pasar, pero nunca tiene tiempo de pararse y hablar conmigo.



Las suelas rojas son lo que hace que le reconozca, cuando los veo de espaldas. Su diseño de cualquier otro modo es inconfundible. La última maravilla que me fascina suya, son los bolsos que en sí mismos son sencillos, pero las bandoleras no lo son tanto, están colmadas de todo tipo de abalorios y magníficos adornos imaginables.



Y como siempre me quedo soñando con lo que sería estar subida sobre sus stilettos y ahora con una de esas maravillosas obras de arte en mi brazo colgada. El amor de primavera me afecta demasiado.

link within

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...